POSIBLES MANIFESTACIONES DE LOS NIÑOS
El niño tiene problemas para relacionarse con sus iguales o los adultos:
No participa ni pregunta en clase, le cuesta iniciar conversaciones con
otros niños o tomar la iniciativa en cualquier actividad. Se muestra
reservado y distante. Pueden también estar presentes una pasividad
excesiva, aislamiento, baja asertividad, escasa capacidad de expresión
emocional, inseguridad, lentitud y sumisión al grupo. En definitiva
presentan un escaso repertorio en habilidades sociales.
Un niño habitualmente activo y despierto se muestra decaído, inapetente o retraido. En cambio, otro niño, en general tranquilo, presenta conductas que denotan ansiedad, inquietud, falta de atencion, actividad constante, perturbaciones en el sueño, ataques de furia, etc
También es importante efectuar una distinción entre el niño tímido o retraído del niño triste y deprimido. En
el primer caso el niño tiene un funcionamiento “normal” en todas las
actividades salvo en aquellas que implican la exposición a las
situaciones temidas. Por su parte el niño deprimido presenta un patrón
constante en todas las situaciones caracterizado por escaso interés y
capacidad de disfrutar así como apatía, irritabilidad, pérdida de
energía, sentimientos de inutilidad, etc... Aunque ambos conceptos se
solapan, conviene tener claro los límites de cada uno de ellos, sin
olvidar que un niño tímido, que sufre en exceso, puede convertirse en un
niño deprimido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario